Si nosotros escribimos combinando letras es porque la escritura silábica precedente era demasiado farragosa. Y la simplicidad inteligente se impuso. La acrofonía, inventada por los griegos, propuso reducir la pronunciación lectora de las palabras a su primer sonido (acro= inicio; fonía= sonido oral).
Así, en los términos como “museo”, aislamos la “m”, y con este signo ahora liberado de una palabra concreta, podemos situarlo en todas las que incluyen ese sonido: “modernidad”, “homenaje”, “amigos”…
Tipografia’m
Es la reivindicación creativa de ese sentimiento. La letra antes de ser escritura. En su identidad individual como forma pictográfica pura. No sometida a un código y unas leyes que le han sido impuestos.
Breve historia de la letra M
M es la inicial del término hebraico “mem”, que significa “agua”. Su grafía protosinaítica (1500 años antes de nosotros) se pronuncia “m” y representa un “hilillo de agua” o “olas del mar”. Este grafismo fue tomado en prestado del jeroglífico egipcio que tiene más o menos la misma forma (-3000 años), pero que en egipcio se pronuncia “n”, como en “Nefertiti”.
La evolución de la letra M hasta hoy es de una gran simplicidad. Al pasar del protosinaítico al fenicio y al hebreo antiguo, tiene su primera transformación por los fenicios (-1700 años), que reside en el paso de la posición horizontal a la vertical. La escritura fenicia agregó una cierta fantasía prolongando el trazo inferior.
Al filo de los siglos, el mem permanece vertical, pero el juego de las notaciones recupera su horizontalidad original.
En su paso por la escritura griega, toma de los fenicios el mismo proceso de inversión del sentido, ahora de izquierda a derecha (-8000 años).
Después asistimos a la reducción del número de trazos a cuatro, y quedarán dos únicas “olas” (el mem griego). De esta forma pasará al latín y a nuestros alfabetos occidentales (-800 a -600 años).
Joan.Costa
Escritura
La escritura existe desde el momento en que se constituye en un sistema organizado de signos autónomos por los cuales el usuario puede materializar y fijar claramente todo lo que piensa, siente y sabe expresar… Pero algunos sentimos que tal vez el alma de la letra (ahora instrumento de la razón) añora su origen independiente. Su libertad perdida.
La exposición Tipografía’m lleva este título porque se centra en el carácter eme, la decimotercera letra del abecedario español. Partiendo de esta letra, buscamos experimentar gráfica y conceptualmente mediante cualquier técnica para reivindicar el papel formal de la letra en el diseño y el arte. Aislando un carácter cualquiera de su contexto habitual (la palabra, la línea, el párrafo, la página…), pretendemos alejarlo del dominio de la lingüística y aproximarlo al terreno de lo visual, para intervenir en él como objeto puramente formal. Todo ello conseguirá dar mayor visibilidad a la labor de tantos diseñadores de tipos que, con su esfuerzo y talento, han otorgado un carácter especial y único a cada letra eme diseñada.